12 de mayo de 2022

Rubén Castro: «No todo el mundo nace con el talento de jugar béisbol, eso es una bendición»

Por TePResentoDeportes

Imágenes y redacción por: Yolymar de Jesús Pérez

El pelotero espera continuar representando a Puerto Rico en el equipo nacional

En el 2000 ya se paseaba por los parques de pequeñas ligas de Yabucoa una estrella que jugaba la segunda base o el campo corto. Pero ahora, en el 2022, el mismo pelotero viste, por primera vez, el uniforme de los Azucareros de Yabucoa y es el Campeón Bate Nacional de la Liga Superior de Béisbol AA de esta temporada. Ese es Rubén Castro Ortiz.

El pelotero de 25 años vela con recelo el home play, pero también agarra con fuerza el madero para convertir sus estadísticas en las más altas. Castro batea para .544, promedio que no se había alcanzado en dicho torneo desde 1978.

“Estoy súper contento y satisfecho con el trabajo, para eso trabajé y ahora estamos nominado también para el MVP y creo que también para el Novato del Año”, comentó el atleta tras asegurar que está viviendo un año de ensueño, pero que es solo el comienzo.

“Ahora vamos a la post temporada con el mismo deseo y el mismo ánimo de seguir ganando, si Dios lo quiere así», aseguró sin duda.

Un momento agridulce

Aunque Castro desarrolló toda su carrera en Yabucoa no había tenido la oportunidad de jugar con los Azucareros porque en el 2014 recibió una de las llamadas que siempre había estado esperando. La organización de los Astros de Houston lo seleccionó en la ronda 19 y jugó con ellos seis temporadas llegando hasta la Clase A.

Sin embargo, la pandemia del Covid-19 interrumpió su sueño y los Astros lo dejaron en libertad, al igual que a cientos de peloteros. Además de las lesiones vividas, Castro considera que esta noticia ha sido uno de los momentos más difíciles de su travesía por el béisbol.

“Uno nunca deja de soñar… yo quisiera tener esa oportunidad de volver al profesionalismo, tener esa oportunidad de jugar en Grandes Ligas, ese sueño nunca se me ha ido de la cabeza”, mencionó el yabucoeño, quien también pertenece a los Cangrejeros de Santurce, pero que en esta temporada queda como agente libre.

Pese a la gravedad de la noticia que recibió por una llamada, Rubén nunca ha dejado de agradecer la gran oportunidad que vivió.

“Soy de esos jugadores afortunados que han tenido esa oportunidad de firmar con un equipo de Grandes Ligas no todo el mundo tiene ese privilegio, no todo el mundo nace con el talento de jugar béisbol, eso es una bendición», relató.

Desde entonces, tampoco Rubén Castro ha dejado de entrenar.

“Cuando llega el off season, yo trabajo fuerte para prepararme para la temporada tanto físicamente como mentalmente”, compartió.

Ruby, como también se le conoce, considera que su agilidad ha sido una de las claves para que sus números sean contundentes y candidatos a reconocimientos. Pero más que eso, su éxito se debe a sus ganas de superar sus debilidades.

“No soy un jugador que se conforma, siempre estoy trabajando y buscando mi debilidad y cómo mejorarla y creo que esto apenas está empezando, voy a seguir aspirando a todos esos premios porque soy un competidor y voy a seguir trabajando para estar saludable y mantenerme en esto”, sentenció.

La pasión en la sangre

“Siempre hablaba con mi familia que si no tenía la oportunidad de llegar a Grandes Ligas pues quería ponerme el uniforme de los Azucareros ya que de pequeño iba a los juegos y sabía cómo era el panorama de jugar la liga del béisbol AA y cómo es la fanaticada de Yabucoa y se me dio este 2022”, comentó.

Mientras compartió ese relato, recordó que su pasión y amor por el deporte nació por su papá, Rubén “Papiro” Castro, quien se destacó por múltiples temporadas en la AA, vistiendo también la camisa de los Azucareros.

“Esa pasión nace porque mi papá es un ex jugador de béisbol, es un fiebrú del béisbol, creo que lo llevo en la sangre por él. Uno emula esas cosas de las personas que uno sigue y siempre he seguido los pasos de mi papá en el juego, y se siente bien estar en una franquicia como la de Yabucoa”, destacó el menor de tres hermanos.

Castro le dedica sus éxitos, primeramente a Dios, y luego a su familia.

“Creo que mi familia es el support para mí, son las personas que han estado conmigo siempre, en las buenas y en las malas y a cada uno de ellos, a mis sobrinos también, les dedico todo esto”, puntualizó el pelotero.