marzo 13, 2021

La lucha no es sólo el 8M

Por TePResentoDeportes

Por: Yeseline Trejo Miranda
Periodista deportiva mexicana

El deporte femenil es una lucha por la igualdad y la inclusión

Anualmente los diferentes enfoques del feminismo logran su sinergia a nivel mundial en voz alta todos los 8 de marzo, a través de manifestaciones en las calles principales de las grandes y pequeñas ciudades, y desde hace un par de años el movimiento se hizo más fuerte en las redes sociales, por tema de pandemia, un número relevante de las mujeres se manifestará de manera virtual, pero esta lucha no sólo es el día 8 o el mes de marzo, su reivindicación lleva toda una vida y tiene toda una historia.

En el ámbito deportivo muchas mujeres han roto las brechas de género impuestas por un sistema patriarcal, la voz de las deportistas es más poderosa, han logrado una comunidad sorora en pro del deporte femenil, el gran ejemplo es “Angel City”, el primer equipo profesional de la Liga Nacional de Fútbol Femenino (NWSL, por sus siglas en inglés), liderado únicamente por mujeres; mujeres poderosas como Serena Williams y Abby Wambach.

La visibilidad de las mujeres deportistas, la igualdad de derechos o la ruptura de estereotipos es una lucha que se ha llevado a cabo desde las canchas de fútbol y baloncesto, las pistas del atletismo, las disciplinas olímpicas y todas y cada uno de los deportes donde hay participación femenina.

Hemos visto en más de una ocasión el activismo de referentes deportivos como Megan Rapinoe por los derechos de la comunidad LGBT, Alex Morgan por la igualdad salarial y la maternidad, Marta Vieira por la igualdad de género, Serena Williams por los derechos de las mujeres y se siguen sumando más deportistas para enaltecer el deporte femenil que por muchos años fue minimizado.

En la actualidad podemos aplaudir acontecimientos que están haciendo historia y que en un futuro se seguirán multiplicando, como es la participación de las mujeres en equipos masculinos (Ellen Fokkema), el caso de Liz Mills, la primera entrenadora en llevar a un equipo varonil a disputar un torneo continental después de casi 30 años, las mujeres que la están rompiendo en la NFL como Sarah Thomas al convertirse en la primera árbitro en pitar un Super Bowl o la inclusión de Maia Chaka como primera árbitro afroamericana.

Desde las políticas públicas vemos el ruido que ha hecho la Ley Trans en España o la mayor inclusión de deportistas transgénero en las disciplinas deportivas; Mara Gómez en el fútbol argentino, Agustina Pérez en el básquet o Renée Richards en el tenis. La inclusión deportiva es un tema que no se escapa de esta reivindicación.

En México el Club de Fútbol Profesional de Tercera División ´Muxes´, es el primero en representar a la comunidad LGBT+ y meter goles contra la homofobia, próximamente incluirán a las mujeres en este terreno.

En febrero de 2020, diversos equipos de la Primera División Profesional Femenil se manifestaron en redes sociales contra la violencia de género y los feminicidios en la nación Azteca, a un año de este acontecimiento y a inicios de este mes de marzo, Club América se convirtió en el primer equipo de la Liga Mx en firmar un acuerdo con Conavim para la implementación de programas que le saquen tarjeta roja a la desigualdad de género.

Entonces nos preguntamos, ¿realmente ha habido cambios?, mi percepción es que sí, tal vez no han sido “los grandes cambios”, pero gracias a todo el ruido que se ha generado en el terreno deportivo, hoy por hoy nos encontramos con medios de comunicación, aunque pocos, que sí visibilizan el deporte femenil, vemos que hay toda una comunidad de mujeres sororas que no van a parar hasta que exista un cambio radical en sus disciplinas.

Las deportistas se toman de la mano con otras deportistas sin importar su disciplina, por un cambio que hace muchos años atrás ni siquiera se imaginaba porque no existía el apoyo. En pleno 2021, el apoyo es más fuerte y ha pasado del discurso a las acciones, y no es que se quiera hacer más por el deporte femenil, pero hay una clara diferencia y la balanza todavía no está equilibrada, no es una pelea de géneros, porque el deporte no tiene género, es una lucha por la igualdad y la inclusión, por el mero placer de lo que a una le gusta.

Tarjeta roja

En Estados Unidos, el estado de Mississippi, podría promulgar una ley que prohíbe a los atletas transgénero competir en equipos deportivos de la rama femenil en escuelas y universidades.