14 de diciembre de 2020

De la loma a la línea de batalla

Por TePResentoDeportes

Por: Yolymar de Jesús Pérez

Sin entrenamientos por la cancelación indefinida del torneo de sóftbol en Puerto Rico, pero en la primera línea contra la COVID-19, desde el día uno

La COVID-19 le cambia la vida a todos, pero a los atletas que mantienen cierto ritmo de actividad física mucho más. Las medidas impuestas por cada gobierno para combatir la pandemia le ha dado un giro a cada deporte en su esencia. Asimismo, la vida de Magdaly Arroyo Lebrón también se ha transformado.

La pandemia ha marcado la vida de la yabucoeña a grandes escalas, pero ha decidido verla como una experiencia de crecimiento. “La situación del coronavirus ha marcado mi vida significativamente en el ámbito deportivo. Soy amante de la actividad física y me apasiona el sóftbol, así que estar fuera del field me ha hecho recordar todas las grandes experiencias que he tenido a lo largo de los años como jugadora”.

De semanas de prácticas y entrenamientos consecutivos en el sóftbol, ahora la conocida zurda de oro de las Valencianas de Juncos, equipo superior nacional de la Federación de Sóftbol de Puerto Rico, se mantiene activa desde su hogar, realizando ejercicios modificados de crossfit para mantener su condición física.

Arroyo Lebrón comenzó en el sóftbol desde muy pequeña, apenas tenía nueve años de edad. “Recuerdo que mi pasión e interés por el deporte inicialmente surgieron a través de mi madre, ya que cuando yo era pequeña ella participaba en torneos de sóftbol de barrio”, expresó la también enfermera, para Te PResento Deportes.

Magdaly no dejó de mencionar que otra fuente de inspiración lo es su  hermana mayor. Verla jugar en los parques, la impulsó a dar sus primeros pasos en este campo.

Sus éxitos han permitido que viaje por el mundo para seguir explotando su potencial. En el 2017, la lanzadora estelar fue invitada a Guatemala para participar del torneo nacional que se lleva a cabo en dicho país. “Durante ese año tuve la oportunidad de viajar independiente y formar parte del cuerpo de lanzadoras del equipo Lanquetin, donde se obtuvo el subcampeonato”, comentó la joven de 28 años.

En la primera línea de batalla

Aunque el coronavirus ha detenido indefinidamente el torneo del Sóftbol Superior Nacional, Magdaly ha comenzado una nueva jornada y esta vez en la primera línea de batalla para combatir la COVID-19.

Arroyo Lebrón es enfermera graduada y ejerce su profesión en el Hospital de Veteranos de Puerto Rico y el Caribe.

“La unidad en la que trabajo fue la seleccionada para atender los casos de COVID-19 que fueran admitidos bajo cuidado agudo –no crítico-”, añadió la enferma. De primer momento, esta noticia la aterró porque el miedo a contagiarse es inevitable.

Entre tantos casos en Puerto Rico, siempre recuerda “cómo llega un paciente ambulando y en dos o tres días comienza a deteriorarse”.

El sóftbol y la enfermería son las pasiones de Magdaly Arroyo Lebrón. Por lo que en ambas da lo mejor de sí para triunfar.

En el sóftbol ha sido reconocida. “Como parte de mi rol he logrado lanzar juegos perfectos y un no hitter. En adición, he sido reconocida dentro del cuerpo de las Valencianas de Juncos como jugadora de la semana en diversas ocasiones. Durante la temporada de Sóftbol Superior Nacional Femenino de Puerto Rico en 2019 fui reconocida como Líder de Juegos Salvados”.

Como profesional de la salud, “esta situación me ha demostrado que definitivamente enfermería es mi vocación y he aprendido a valorar la vida y cada día más el tiempo que paso con mi familia y con las personas que aprecio”.